¿Es calumnia o injuria lo que me imputan? Cambia la defensa
La calumnia exige que hayas imputado un delito concreto sabiendo que era falso. La injuria es más amplia: cualquier expresión que lesione la dignidad. Si es calumnia, y lo que dijiste era cierto, probarlo te exime de toda pena. Si es injuria entre particulares, ese camino casi no existe: la verdad solo libra si la ofensa iba dirigida contra un funcionario público por hechos de su cargo.
Ahí está la primera decisión de defensa: encajar bien los hechos en una figura u otra determina qué argumentos tienes disponibles.