Estafa · 3 casos reales · Bizkaia

Los cachorros que nunca llegaron: tres estafas reales y cómo pensó el tribunal

30 de Julio de 2026·Saúl Rosell Manglano · ICAM 83.198·Audiencia Provincial de Bizkaia

Este artículo reconstruye tres casos reales de la Audiencia Provincial de Bizkaia, con nombres cambiados por privacidad. Analizados en el sistema de jurisprudencia del despacho. No constituye asesoramiento jurídico.

Arts. 248-250 CP · Guía completa del delito

Abogado penalista para Estafa — qué penas hay, cómo es la defensa y qué hacer si te investigan

¿Tu caso es en otra provincia?

Tres condenas por estafa de la Audiencia de Bizkaia, de este mismo año y con los nombres cambiados: 1.050 euros por dos cachorros que nunca se entregaron (10 meses de prisión), 20.000 euros de una empresa que acabaron en la cuenta de quien la había prestado (8 meses) y 520 euros pedidos por Bizum desde un WhatsApp hackeado (21 meses). Explico cómo razonó la sala en cada caso y, al final, qué pudo hacer distinto la defensa para evitar la cárcel y qué pudo hacer distinto la acusación para recuperar el dinero.

Caso 1: los cachorros que nunca llegaron

Marcelino puso a la venta dos cachorros de pomerania en Milanuncios. Camila los vio, contactó con él y acordaron un precio: 1.050 euros. Camila hizo la transferencia a la cuenta de Marcelino. Los cachorros nunca llegaron. El dinero, tampoco volvió.

En el juicio, junto a Marcelino se sentaron otras dos personas, también acusadas. El Juzgado de lo Penal nº 2 de Barakaldo condenó únicamente a Marcelino, a 10 meses de prisión por un delito de estafa, y absolvió a los otros dos. Marcelino recurrió. Así razonó la Audiencia para confirmar la condena:

SAP BI 44/2026, de 7 de enero — AP Bizkaia

«La cuestión controvertida se ciñe a la identificación de la persona que mantuvo tratos con la denunciante [...] la cuenta en la que se ingresó el dinero la abrió el acusado y, por tanto, a él le pertenecía y pudo disponer de esa cantidad.»

Hasta aquí, un indicio fuerte pero no definitivo: el dinero estaba en su cuenta. Lo que cerró el caso fue lo que Marcelino no hizo:

Misma sentencia, FJ 2º

«En el supuesto enjuiciado, el acusado ni siquiera acudió al juicio oral a explicar cómo terminó esa cantidad en su cuenta. Se comprenderá que, a falta de esa explicación, deba respaldarse la apreciación del juzgador en cuanto a que no existe otra que la de su participación.»

Cómo razonó el tribunal, paso a paso: (1) hubo un anuncio, un trato y un pago: el engaño y el desplazamiento patrimonial están probados por la propia Camila; (2) el dinero fue a una cuenta identificada, la de Marcelino, lo que sitúa a un sospechoso concreto; (3) ante esa cuenta, solo caben dos explicaciones: que Marcelino vendiera de buena fe y algo se torciera, o que nunca tuviera intención de entregar los cachorros; (4) Marcelino tenía la oportunidad de defender la primera versión, y no se presentó a hacerlo. La ausencia total de una explicación alternativa es lo que convierte un indicio fuerte en prueba suficiente.

Caso 2: los 20.000 euros que no eran suyos

Una empresa fue víctima de una estafa y transfirió 20.000 euros a una cuenta que no era la de su proveedor real. Esa cuenta pertenecía a Erasmo. Erasmo no organizó el engaño a la empresa, pero facilitó su cuenta, su tarjeta y sus claves a un grupo de desconocidos, y dispuso de parte del dinero antes de que el banco bloqueara la cuenta. El Juzgado de lo Penal nº 1 de Bilbao le condenó a 8 meses de prisión por estafa, más la obligación de indemnizar a la empresa con los 20.000 euros completos. La Audiencia confirmó, explicando el punto donde nace su responsabilidad:

SAP BI 1113/2026, de 30 de abril — AP Bizkaia

«[El acusado decidió] no querer saber qué iban a hacer las personas a las que facilitó la tarjeta y PIN vinculadas a su cuenta con los fondos que en la misma hubiera, que no eran suyos, cuando lo razonable era pensar que lo iban a utilizar como medio de pago de bienes y servicios [de origen ilícito].»

Cómo razonó el tribunal, paso a paso: Erasmo no sabía, con certeza, que el dinero venía de una estafa a una empresa. Pero el tribunal no exige certeza: exige que valorase el riesgo y decidiera no indagar. Entregar tu cuenta y tus claves a desconocidos, sin preguntar para qué, ante una cantidad de dinero que evidentemente no era tuya, es dolo eventual: aceptas el riesgo de que el origen sea ilícito y sigues adelante de todos modos. Alegar «ignorancia deliberada» no exime de responsabilidad; es justo la conducta que se castiga.

¿Alguien te pidió usar tu cuenta, o esperas dinero que nunca llegó? Cuéntaselo al asistente del despacho o pídeme presupuesto. Es gratis y confidencial.

Preguntar al asistente

Caso 3: el WhatsApp hackeado y la petición por Bizum

Remedios, junto con terceros, consiguió acceso mediante phishing a la agenda de WhatsApp de una víctima. Usando esa agenda, pidió dinero por Bizum a sus contactos haciéndose pasar por ella. Dos personas, creyendo que ayudaban a su amiga, enviaron un total de 520 euros a una cuenta que Remedios había abierto presencialmente a su nombre. La Audiencia confirmó una condena notablemente más dura que en los dos casos anteriores: 21 meses de prisión, más las indemnizaciones correspondientes. La razón del salto:

SAP BI 2610/2025, de 19 de noviembre — AP Bilbao

«Sí hay pruebas contundentes de que fue quien obtuvo, en la cuenta de su titularidad, los ingresos procedentes de la estafa, sin que posteriormente haya realizado ninguna actuación para restituirlos.»

La defensa alegó que condenarla por no dar explicaciones vulneraba su derecho a no declarar. La Audiencia lo corrige, y esta matización es importante para no malinterpretar los tres casos:

Misma sentencia, FJ 1º

«La presunción de inocencia [...] no permite que alguno de los elementos constitutivos del delito se presuma en contra de la persona acusada [por el solo uso del derecho a no declarar].»

Cómo razonó el tribunal, paso a paso: el silencio, por sí solo, nunca es la prueba; eso sería inconstitucional, y la propia Audiencia lo deja escrito. Lo que condena es el conjunto: la cuenta era suya, el dinero de una estafa entró en ella, y no hizo ningún gesto para devolverlo cuando pudo. Y sobre la pena: al haber dos víctimas y dos actos de engaño separados dentro del mismo plan, se aplicó el delito continuado (art. 74 CP), que permite imponer la pena en su mitad superior; de ahí que 21 meses supere ampliamente los 8 y los 10 meses de los otros dos casos.

Qué tienen en común los tres casos: qué sabía o debía sospechar el acusado

Los tres se resuelven sobre la misma pregunta de fondo (¿qué sabía o debía sospechar el acusado?), y la ley no fija una respuesta cerrada: es, otra vez, un concepto jurídico indeterminado que los tribunales rellenan caso a caso. Marcelino lo sabía todo: él puso el anuncio. Erasmo no sabía con certeza, pero decidió no preguntar: dolo eventual. Remedios orquestó el engaño ella misma, y encima lo repitió. Son tres grados de la misma escala, con tres penas distintas y una misma conclusión: la explicación que no diste pesa tanto como la prueba que sí existe en tu contra.

Lo que pudo cambiar el resultado

En los tres casos hay una lectura para quien se sienta en el banquillo y otra para quien busca recuperar su dinero.

Para la defensa: evitar la prisión

  • Preséntate y explica. Marcelino perdió su caso, en gran parte, por no ir a juicio. Una explicación creíble y documentada del origen del dinero (aunque sea imperfecta) pesa mucho más que el silencio.
  • Documenta la petición desde el minuto uno. Si alguien te pide usar tu cuenta, guarda esa conversación. Es la diferencia entre «no lo sabía» sin pruebas y «no lo sabía» con capturas que lo respaldan.
  • Actúa en cuanto detectes la anomalía. Erasmo dispuso del dinero antes del bloqueo; Remedios no hizo nada por devolverlo. Congelar y comunicar el ingreso sospechoso de inmediato (al banco, a la policía) es la prueba más fuerte de buena fe que existe.
  • Discute el «continuado» si los hechos son aislados. El salto de pena en el Caso 3 vino de la repetición. Si tu situación fue un hecho único, exige que se trate como tal.

Para la acusación: recuperar el dinero

  • Pide el embargo preventivo ya, no esperes a la sentencia. Para cuando hay condena firme, el dinero puede llevar meses fuera de esa cuenta. La medida cautelar real se solicita desde la denuncia.
  • Personarse como acusación particular con cifra exacta. La responsabilidad civil (art. 116 CP) no se concede sola: hay que reclamarla, documentarla y cuantificarla dentro del propio procedimiento penal.
  • Investiga el patrimonio real del acusado. Una condena a indemnizar no sirve de nada si no hay bienes contra los que ejecutarla. Pedir diligencias sobre otras cuentas y activos, antes del juicio, es lo que convierte una sentencia en dinero cobrado.
  • Si hay varios actos, documenta cada uno por separado. El delito continuado no solo agrava la pena: también permite sumar la indemnización de cada víctima dentro de la misma causa, en vez de pleitos sueltos.

Las penas: de los 8 a los 21 meses, y por qué varían tanto

Los tres casos parten del mismo marco legal, la estafa básica (arts. 248 y 249 CP), castigada con prisión de 6 meses a 3 años, y aun así las penas van de 8 a 21 meses. La diferencia viene del grado de conocimiento (dolo directo, dolo eventual), de si hubo un solo acto o varios (delito continuado) y de si el acusado dio o no una explicación creíble. Cuando el perjuicio supera los 50.000 €, además, entra la agravante del art. 250.1.5º CP y el marco sube a 1-6 años; ninguno de estos tres casos llegó a esa cifra, pero conviene tenerlo presente si tu situación es de mayor cuantía.

Qué significa para ti

1

El expediente se construye antes del juicio, no en la sala

Ninguno de los tres acusados llegó al juicio con una explicación documentada. Reunir pruebas del origen del dinero desde el primer mensaje sospechoso es, con diferencia, la actuación que más cambia estos resultados.

2

Si te piden la cuenta, pregunta para qué

El caso de Erasmo lo muestra con claridad: decidir «no querer saber» no protege, sino que expone. Si algo en una petición de usar tu cuenta huele mal, la pregunta que no haces puede convertirse en la prueba que te condena.

3

El dinero se persigue en paralelo al proceso penal, no después

Una condena sin patrimonio que embargar es una victoria simbólica. Actuar sobre las cuentas del investigado desde las primeras diligencias es tan importante como ganar el juicio.

4

La repetición cambia la categoría del caso

Un hecho aislado y una cadena de actos parecidos se juzgan distinto. Documentar (o discutir) si hubo uno o varios engaños separados decide si la pena se dobla.

Fuentes: SAP BI 44/2026, SAP BI 1113/2026 y SAP BI 2610/2025, resoluciones reales de la Audiencia Provincial de Bizkaia analizadas en el sistema de jurisprudencia del despacho (nombres cambiados por privacidad). Si tu caso encaja en el patrón del Caso 2, hay un análisis específico de la cooperación necesaria en estafas de «mula bancaria».

Preguntas frecuentes

Me acusan de estafa por dinero que entró en mi cuenta, ¿qué hago primero?

Reunir toda prueba del origen del dinero antes de declarar: mensajes, contratos, capturas de quien te pidió la cuenta.

¿No presentarme a juicio me protege?

Al contrario: la ausencia sin explicación fue el argumento central de una de las condenas de este artículo.

Presté mi cuenta sin preguntar mucho, ¿estoy a salvo?

No necesariamente: decidir 'no querer saber' cuando era razonable sospechar puede considerarse dolo eventual.

¿La condena garantiza que recupere mi dinero como víctima?

No por sí sola: hace falta pedir el embargo preventivo desde el principio y reclamar la responsabilidad civil con cifra exacta.

¿Ser 'mula' es lo mismo que organizar la estafa?

No es lo mismo, pero ambos pueden acabar condenados por estafa si hay dolo, directo o eventual.

¿Repetir la estafa varias veces agrava la pena?

Sí: el delito continuado permite imponer la pena en su mitad superior, como muestra el tercer caso.

Conclusión

Marcelino, Erasmo y Remedios no tienen mucho en común a simple vista: un anuncio de mascotas, una cuenta prestada, un WhatsApp hackeado. Pero los tres tribunales que los juzgaron hicieron la misma pregunta: ¿qué sabían, y qué hicieron con esa cuenta cuando el dinero llegó? La ley deja ese margen deliberadamente abierto, y llenarlo con hechos, documentos y una explicación a tiempo es, en los tres casos, lo que separó una condena de otra salida posible.

¿Tu situación se parece a alguno de estos tres casos?

La explicación que das (o no das) en las primeras semanas pesa mucho en el resultado. Cuéntame tu caso por WhatsApp o por teléfono antes de declarar y te envío presupuesto por escrito. Es gratis y sin compromiso.

Profundiza en este delito
Arts. 248-250 CP

Estafa

La defensa y la acusación en estafa dependen de la explicación del dinero: documentarla a tiempo, o exigirla al contrario, decide casi siempre el resultado.

Estrategias de defensa:Documentar el origen de cualquier ingreso sospechoso desde el primer momentoComparecer y ofrecer una versión creíble en vez de guardar silencio sin másSolicitar el embargo preventivo de cuentas desde las primeras diligencias como víctimaDistinguir hechos aislados de patrones repetidos que activan el delito continuado
SR

Saúl Rosell Manglano

Abogado penalista · ICAM 83.198 · Madrid

Conocer a Saúl →

Más análisis de estafa y delitos económicos

Ver los 28 análisis de estafa y delitos económicos →

¿Tu caso se parece a alguno de estos? Cuéntaselo al asistente del despacho o pídeme presupuesto. Es gratis y confidencial.

Compártelo con quien lo necesite

¿Conoces a alguien que esté pasando por esto? Envíale este artículo por WhatsApp. Un mensaje a tiempo puede ahorrarle más de un disgusto.

Enviar por WhatsApp

Soy Saúl Rosell y esta es mi web. Si me das permiso, uso cookies de Google, Microsoft y Meta: de analítica, para saber qué páginas se leen, y de publicidad, para saber si llegas desde un anuncio y si después me contactas. Si no, solo uso lo necesario para que la web funcione, como recordar lo que elijas aquí. Puedes cambiar de opinión cuando quieras. Más información en la política de cookies.