Penas y ejecución· AP Huesca

Soy extranjero y me han condenado: ¿me van a expulsar de España?

El artículo 89 del Código Penal dice que las penas de prisión de más de un año impuestas a un extranjero «serán sustituidas por su expulsión del territorio español». Pero no es automático: el Tribunal Supremo ha corregido ese «pretendido automatismo del legislador» y exige audiencia, contradicción, proporcionalidad y motivación, y el factor que decide la mayoría de los casos es el arraigo en España. Explico qué pondera el tribunal, por qué pueden hacerte cumplir parte de la pena antes de expulsarte y cómo se recurre una expulsión, con un auto de la Audiencia de Huesca y una sentencia de la de Cantabria que la dejó sin efecto.

Resumen

  • • No es automático. La expulsión exige audiencia, contradicción, proporcionalidad y motivación. Sin eso, es atacable.
  • • El arraigo es el factor principal. Los tribunales lo dicen sin rodeos: para expulsarte, debes carecer de arraigo en España.
  • • Aunque te expulsen, pueden hacerte cumplir hasta dos tercios de la pena antes (art. 89.1 CP). No siempre es una salida rápida.
  • • Ciudadanos de la UE y residentes de diez años: régimen reforzado. Solo en casos cualificados.

La regla general del art. 89.1 CP y sus excepciones

El art. 89.1 CP, en la redacción que le dio la Ley Orgánica 1/2015, impone al juez, con carácter general, la obligación de sustituir por expulsión la pena de prisión superior a un año e inferior a cinco. Hasta ahí, lo que todo el mundo lee y lo que hace que muchos clientes lleguen al despacho dando la batalla por perdida.

Lo que no leen son los apartados siguientes:

PreceptoQué dice
Art. 89.1Regla general: prisión de más de 1 año → expulsión. Pero permite acordar el cumplimiento de una parte de la pena, nunca superior a dos tercios, antes de expulsar.
Art. 89.2Penas de más de 5 años: se cumple todo o parte, y la expulsión sustituye al resto cuando accedas al tercer grado o a la libertad condicional.
Art. 89.3Se decide en sentencia si es posible; si no, tras la firmeza, con audiencia del Fiscal y de las partes.
Art. 89.4NO procede la expulsión cuando resulte desproporcionada. Y régimen especial para ciudadanos de la UE y residentes de los últimos 10 años.

Ese art. 89.4 es la vía de defensa. Y para usarla hay que entender qué significa desproporcionada.

El arraigo: el factor que decide el caso

La Audiencia Provincial de Huesca, recogiendo la doctrina del Tribunal Supremo, lo formula así:

«Entre estos factores resulta esencial el arraigo del penado. Para que pueda ser sustituida la pena de prisión por la expulsión, el ciudadano extranjero debe de carecer de arraigo en España.»

— AAP HU 133/2026, de 4 de mayo (RJ 2), Audiencia Provincial de Huesca, Sección 1ª. Ponente: Marina Rodríguez Baudach. Auto 119/2026, recurso 236/2026. Recoge el ATS de 30 de abril de 2025 y la STS 622/2020.

Léelo al revés, que es como hay que leerlo desde la defensa: si tienes arraigo, la expulsión no procede. Y el Supremo explica por qué:

«Sopesar si en el caso concreto, por las raíces desarrolladas en España, la expulsión resulta singularmente aflictiva y, sumada al cumplimiento de una pena de prisión, supone una sanción conjunta desmedida, poco ponderada, excesiva. La expulsión del extranjero sin vinculación alguna con el país no alberga componente sancionador alguno; o, si acaso, nimio y despreciable. Cuando la medida comporta abandonar el lugar donde está instalado el afectado desde muchos años antes y donde mantiene su entorno laboral, social y parental, encierra alto contenido aflictivo. Eso es lo que ha de evaluarse principalmente.»

— STS 344/2021, de 26 de abril (con cita de la STS 214/2021), reproducida en el auto de la AP de Huesca.

La idea es sencilla: expulsar a quien no tiene nada aquí casi no es un castigo; expulsar a quien lo tiene todo aquí es un castigo enorme y, sumado a la prisión, puede resultar desmedido. Ahí se decide la mayoría de los casos.

Qué se pondera

  • • El arraigo, el factor principal.
  • • Tus circunstancias personales, familiares y laborales.
  • • La duración de la pena y el tipo de delito.
  • • La necesidad de cumplimiento para impedir situaciones de impunidad.
  • • Tus posibilidades de reinserción (suspensión, trabajos en beneficio de la comunidad…) en delitos menos graves o penas cortas.
  • • La situación política y social de tu país de origen y los riesgos que correrías al volver.

Si tienes hijos en España

El Tribunal Constitucional obliga a ponderar el arraigo familiar porque están en juego el derecho a la intimidad familiar (art. 18 CE), la protección social, económica y jurídica de la familia (art. 39 CE) y el art. 3.1 de la Convención de Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño (el interés superior del menor). Si tienes hijos aquí, es un argumento jurídico de primer orden, y hay que alegarlo y acreditarlo.

El arraigo no es un concepto exclusivo de la expulsión: es también la pieza que decide si un extranjero entra en prisión provisional por riesgo de fuga, como en este caso de la Audiencia de Cantabria.

Los cuatro cánones que hacen atacable una expulsión

El Supremo, siguiendo al Tribunal Europeo de Derechos Humanos y al Constitucional, ha matizado el pretendido automatismo del legislador y ha fijado cuatro exigencias. Si falta cualquiera de ellas, la decisión es recurrible:

1

Audiencia

Tienes derecho a ser oído sobre tu propia expulsión. Y el Constitucional lo considera «fundamental»: «Sólo con ella es posible exponer, discutir y analizar el conjunto de circunstancias en que la expulsión ha de producirse» (STC 242/1994).

2

Contradicción

Tu defensa debe poder oponerse a la expulsión que pide el Fiscal y proponer prueba: la del arraigo, precisamente.

3

Proporcionalidad

El juicio del art. 89.4. Es aquí donde se resuelve la mayoría de los casos, y donde el arraigo despliega toda su fuerza.

4

Motivación suficiente

El tribunal tiene que explicar por qué en tu caso la expulsión es proporcionada. Una expulsión sin motivar es una expulsión atacable, y las Audiencias las revocan, difiriendo la decisión a ejecución, donde vuelve a discutirse.

Un ejemplo: la expulsión anulada por la Audiencia de Cantabria

En mayo de 2026, la Audiencia Provincial de Cantabria dejó sin efecto la expulsión de un condenado por el primero de los cánones: nadie se la había debatido.

El caso, además, es de los que retratan una época. Una mujer seguía en redes a un artista musical famoso. Le escriben desde Facebook: el artista quiere enviarle un regalo por su fidelidad, pero el envío está retenido y hay que abonar unos gastos. Hizo tres transferencias en tres días: 300 €, 105 € y 500 €. En total, 926 euros. El regalo no existía.

El dinero cayó en la cuenta de un hombre que había prestado su cuenta bancaria a una conocida de su mujer, de su misma comunidad religiosa, que "necesitaba recibir un dinero". Esa persona nunca fue identificada ni declaró en toda la instrucción. El clásico perfil de la cuenta prestada (la «mula» bancaria).

La condena en el Juzgado de lo Penal de Santander

Estafa continuada · 2 años y 6 meses de prisión · y la línea más grave: sustitución de la pena por la expulsión del territorio nacional, con prohibición de regreso durante 5 años. Por 926 euros que ni siquiera se quedó él, aquel hombre perdía su vida en España.

La Audiencia revisó la grabación de la vista y encontró que de la expulsión (una medida que saca a una persona del país donde vive) no había hablado nadie. Se acordó en la sentencia sin debate previo.

Qué dice la Audiencia de Cantabria

«En cuanto a la expulsión acordada en Sentencia, de conformidad con el art. 89 CP, revisada la grabación de la vista y observando que no se dio audiencia a las partes a estos efectos, entendiendo vulnerado el derecho de defensa del acusado, se deja sin efecto dicho pronunciamiento.»

— SAP S 944/2026, de 15 de mayo (FJ 5), Audiencia Provincial de Cantabria, Sección 1ª (Santander). Ponente: María del Prado García Bernalte. Sentencia 146/2026, recurso 658/2025.

Y de paso le rebajó la pena de 2 años y 6 meses a 1 año y 9 meses, porque la sentencia no explicaba por qué imponía esa pena y no otra. Corrigió así dos defectos de la sentencia.

Bajar la pena puede evitar la expulsión

Fíjate en la aritmética. La sustitución del art. 89 CP opera sobre penas superiores a un año. Y la defensa pidió, precisamente, que se impusiera una pena inferior al año. No lo consiguió (bajaron a 1 año y 9 meses), pero el razonamiento era el correcto: en un caso fronterizo, cada mes de pena que se rebaja acerca al cliente al umbral donde la expulsión deja de caber. Discutir la individualización de la pena puede ser lo que permita al cliente quedarse en España.

La misma línea, en la Audiencia Provincial de Madrid: en mayo de 2026 redujo una pena al mínimo legal y revisó igualmente el pronunciamiento sobre la expulsión del art. 89 CP por falta de motivación (SAP M 5691/2026). El patrón es constante: cuando la expulsión se acuerda sin debate y sin razones, no aguanta el recurso.

El caso de Huesca: expulsado, pero después de cumplir la mitad de la pena

Conviene ver cómo funciona esto en la práctica, porque hay una parte que sorprende a muchos.

Un hombre es condenado a cuatro años de prisión por un delito continuado de robo con fuerza en establecimiento abierto al público fuera de las horas de apertura, con la agravante de disfraz. El Juzgado de lo Penal nº 2 de Huesca acuerda sustituir la pena por la expulsión, pero con dos condiciones: que cumpla antes la mitad de la condena y con prohibición de regresar durante ocho años.

Un detalle llamativo: el penado no recurrió la expulsión. Se mostró conforme con ser expulsado y con los ocho años de prohibición. Lo único que impugnó fue tener que cumplir la mitad de la pena antes de irse.

Y perdió

La Audiencia confirma el auto. La mitad de la condena está dentro del límite legal de los dos tercios, y el juzgado había motivado correctamente por qué era necesaria: «atendiendo a la necesidad de que la condena conlleve un efecto disuasorio y no genere sensación de impunidad»: la defensa del orden jurídico y el restablecimiento de la confianza en la vigencia de la norma infringida. Cuando el juzgado razona, el recurso tiene poco recorrido.

La conclusión: la expulsión no siempre significa «me voy y se acabó». Puede suponer prisión en España primero (hasta dos tercios de la pena) y expulsión después, con años de prohibición de regreso. El art. 89 no es una salida cómoda.

Qué se hace, y cuándo

La expulsión se decide en la sentencia si es posible y, si no, después de la firmeza, con audiencia de todas las partes (art. 89.3). Eso significa que hay dos momentos para pelearla, y que perder el primero no cierra el segundo.

El arraigo hay que acreditarlo

Decir «llevo muchos años aquí» no vale nada. Hay que documentarlo, y hay que hacerlo antes de que el tribunal decida:

  • • Empadronamiento histórico: cuántos años, dónde.
  • • Vida laboral, contratos, nóminas.
  • • Libro de familia, hijos escolarizados, informes del centro.
  • • Informes de servicios sociales o de arraigo social.
  • • Vivienda, pareja, red familiar en España.
  • • Y si procede: riesgos reales en el país de origen, que es un factor expresamente ponderable.

Nota sobre el CIE: si te internan en un Centro de Internamiento de Extranjeros, el juez de instrucción que autoriza el internamiento solo controla la legalidad de esa medida cautelar (su necesidad, el riesgo de incomparecencia), y no puede entrar a revisar el fondo de una orden de expulsión administrativa firme: eso se discute en la jurisdicción contencioso-administrativa. Confundir las dos vías cuesta tiempo, y el tiempo ahí vale mucho.

¿Te enfrentas a una expulsión del art. 89 CP?

El arraigo decide el caso, y se documenta antes, no se improvisa en la vista. Reviso la sentencia, compruebo si hubo audiencia y motivación, preparo la prueba de arraigo y recurro si falta cualquiera de los cuatro cánones. Cuéntame tu caso por WhatsApp o por teléfono y te envío presupuesto por escrito, gratis y sin compromiso. Trabajo en Huesca, Zaragoza y toda España.

Preguntas frecuentes

Soy extranjero y me han condenado a más de un año. ¿Me expulsan seguro?

No. El art. 89.1 CP dice que las penas de prisión de más de un año impuestas a un extranjero serán sustituidas por su expulsión, y esa redacción asusta porque parece automática. No lo es. El Tribunal Supremo ha matizado expresamente ese pretendido automatismo del legislador: la expulsión exige audiencia, contradicción, proporcionalidad y motivación suficiente. Y hay un factor que pesa más que ningún otro: el arraigo.

¿Qué es el arraigo y por qué es tan importante?

Es tu vida real en España: familia, trabajo, tiempo de residencia, hijos, vínculos sociales. Y es el factor principal, porque los tribunales lo dicen con claridad: para que la pena pueda sustituirse por la expulsión, el extranjero debe CARECER de arraigo en España. Si tienes raíces aquí, la expulsión puede resultar desproporcionada, y entonces no procede (art. 89.4 CP).

¿Qué valora el juez para decidir?

El arraigo en primer lugar, y junto a él: tus circunstancias personales, familiares y laborales; la duración de la pena y el tipo de delito; la necesidad de que la condena no genere sensación de impunidad; tus posibilidades de reinserción; y la situación política y social de tu país de origen, incluidos los riesgos que correrías al regresar. Es una ponderación, no una casilla que se marca.

Me expulsan, pero además me hacen cumplir parte de la condena. ¿Es legal?

Sí, y ocurre con frecuencia. El art. 89.1 permite acordar el cumplimiento de una parte de la pena (nunca superior a dos tercios) antes de la expulsión, cuando resulte necesario para asegurar la defensa del orden jurídico y restablecer la confianza en la norma. En el caso analizado, a un condenado a cuatro años se le impuso cumplir la mitad antes de ser expulsado, y la Audiencia lo confirmó: el plazo estaba dentro del límite legal y el juzgado lo había motivado.

¿Y si la condena es de más de cinco años?

Cambia el régimen (art. 89.2 CP): ahí se exige el cumplimiento de todo o parte de la pena, y la expulsión sustituye al resto cuando cumplas la parte fijada, accedas al tercer grado o se te conceda la libertad condicional. Es decir: no es una salida rápida del país, sino una sustitución que llega en un momento posterior de la ejecución.

Soy ciudadano de la Unión Europea o llevo más de diez años residiendo. ¿Me afecta igual?

No. El art. 89.4 CP prevé un régimen reforzado: la expulsión de ciudadanos de la Unión Europea y de extranjeros que hayan residido en España durante los diez años anteriores solo procede cuando concurren determinadas circunstancias cualificadas. Es una protección real y hay que hacerla valer expresamente.

El juez no explicó por qué me expulsaba. ¿Se puede recurrir?

Sí, y es de los motivos con más recorrido. La decisión sobre la expulsión exige motivación suficiente: el tribunal debe explicar por qué, en tu caso concreto, la medida es proporcionada. Cuando esa motivación falta, las Audiencias revocan la expulsión y la difieren a ejecución, donde vuelve a discutirse con audiencia de las partes. Una expulsión sin motivar es una expulsión atacable.

Qué significa para ti

1. El arraigo se construye en el sumario, no en el recurso. Cuando llega el momento de decidir la expulsión, o el arraigo está acreditado en la causa o no existe a efectos prácticos. Empadronamiento, vida laboral, hijos escolarizados, informes sociales: eso se aporta antes. El error más caro que veo es alegar el arraigo de palabra en el juicio y pretender documentarlo cuando ya hay auto de expulsión.

2. Un cliente extranjero cambia toda la estrategia de la pena. El umbral está en un año, y ese dato debe estar sobre la mesa desde el primer día: bajar de un año de prisión (por atenuantes, por grado de ejecución, por conformidad) puede valer más que discutir la calificación. Lo mismo con el umbral de los dos años de la suspensión. Una defensa que no calcula el efecto de la pena sobre la permanencia en España está defendiendo a medias.

3. Y la motivación es el punto débil. Muchas resoluciones despachan la expulsión con una fórmula de estilo. Pero el Supremo exige audiencia, contradicción, proporcionalidad y motivación, y el Constitucional obliga a ponderar la intimidad familiar y el interés del menor. Cuando esa ponderación no aparece en la resolución, hay recurso, y funciona: se revoca la expulsión y se difiere a ejecución, donde se vuelve a discutir con la prueba de arraigo delante.

Mira siempre la grabación de la vista. Es el hábito que separa un recurso trabajado de uno escrito de memoria. En el caso de Cantabria, la grabación demostró que nadie había hablado de la expulsión en el juicio, y eso, por sí solo, bastó para anularla. Lo que no consta en el acta puede estar en el vídeo; y lo que está en el vídeo gana recursos.

Y no confundas ganar la expulsión con haber terminado. Queda el antecedente policial: nace de la detención o del atestado (aunque te absuelvan), vive en los ficheros policiales, no se borra solo y es una fuente habitual de informes desfavorables cuando pides la nacionalidad o renuevas la residencia. Se cancela, pero hay que pedirlo, con el testimonio judicial de firmeza en la mano; lo explico paso a paso en el artículo sobre el archivo de la causa. Son dos frentes, ante autoridades distintas. Al cliente extranjero al que solo se le defiende en el penal se le está defendiendo a medias.

Casos reales, ambos cotejados palabra por palabra con el texto original de las resoluciones: AAP HU 133/2026, de 4 de mayo, Audiencia Provincial de Huesca, Sección 1ª (ponente Rodríguez Baudach, auto 119/2026), que reproduce el ATS de 30 de abril de 2025 y las SSTS 622/2020, 344/2021 y 214/2021, así como las SSTC 242/1994, 203/1997 y 29/2017; y SAP S 944/2026, de 15 de mayo, Audiencia Provincial de Cantabria, Sección 1ª (ponente García Bernalte, sentencia 146/2026), que deja sin efecto la expulsión por falta de audiencia. En la misma línea, AAP HU 131/2026, AAP NA 518/2026 y SAP M 5691/2026 (Audiencia Provincial de Madrid). Nombres y datos personales omitidos. Artículo informativo: cada caso requiere análisis individual y ningún resultado puede garantizarse.

Saúl Rosell Manglano

Saúl Rosell Manglano

Abogado Penalista – ICAM 83.198

Saúl Rosell Abogados

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